Revista L'Albada


Durante más de diez años, ARSIS publicó una revista que se hizo popular en Badalona. L’Albada quería recoger el eco de los barrios donde nació la entidad, el Raval y el Sistrells de Badalona. Pero además, se abrió a la realidad cultural y social de la ciudad. Número tras número, en L'Albada se publicaron artículos sobre historia de los barrios, historia de Badalona, iniciativas sociales, artísticas, culturales y políticas de la ciudad. Entrevistamos a personajes destacados y a personas entrañables de Badalona y de otros lugares. Y tratamos en profundidad algunos de los temas que más nos preocupan y que tienen que ver con nuestra actividad: la infancia, las mujeres, la pobreza, la solidaridad y el voluntariado, la salud, la política, la educación, la paz…
La redacción, edición y publicación de la revista estuvo a cargo del equipo de ARSIS. Colaboraron voluntarios, amigos y otras entidades de Badalona. Varias empresas de la ciudad patrocinaron la revista con publicidad. También recibimos algunas ayudas públicas y de subscriptores. Publicar esta revista nos llevó a contactar con muchas personas y asociaciones, y nos abrió a otros ámbitos de la ciudad. Finalmente la dejamos de publicar por motivos económicos y falta de tiempo del personal (somos pocos y todos hacemos muchas cosas). Pero consideramos que ha sido una gran experiencia.
Estos son los temas tratados en los 20 primeros números publicados de la revista L’Albada:
1                Presentación de ARSIS e historia de los barrios Raval y Sistrells
2                La marginación, un reto ético
3                La tolerancia, plataforma de un diálogo plural
4                Educar hoy
5                La pobreza
6                El genio de Badalona
7                Las asociaciones de Badalona, ayer y hoy
8                El asociacionismo de Badalona, mirando al futuro
9                Badalona, hacia una nueva ética ciudadana
10             Badalona, cien años de una ciudad mirando al mar
11             Los Derechos Humanos, signo de una sociedad adulta
12             De la libertad a la paz
13             La nueva Europa
14             La mujer, pilar de la humanidad
15             La convivencia, un reto y un arte
16             Voluntariado, un tiempo para la solidaridad
17             Ciudadanos, ¿actores o espectadores?
18             Inmigración, retos y oportunidades
19             10 años de solidaridad en Badalona
20             Levantando la voz (sobre la mujer)

Si estáis interesados en recibir alguna revista, tenemos un stock de todos los números impresos. Podéis solicitarla escribiendo a montse@arsis.org. Nuestra intención en el futuro es colgarlos en la página web para que se puedan descargar en versión digital.
 

ARSIS y las mujeres

¿Sabéis que en el mundo de las ONG casi el 80 % de las personas ―voluntariado, profesionales― son mujeres? ARSIS no es una excepción.
 
Marzo es el mes en que celebramos el día de la mujer trabajadora, así que esta vez vamos a hablaros de nuestros proyectos hacia las mujeres.
Desde los inicios, podríamos decir que la mayoría de impulsoras de ARSIS, y sus beneficiarias, fueron mujeres: profesoras de alfabetización, cocina, baile, música y gimnasia; alumnas entusiastas que enriquecieron su vida aprendiendo y ejercitaron su creatividad.


Fiesta de final de curso: clases para mujeres inmigrantes.
Posteriormente, fueron las mujeres inmigrantes las que reclamaron nuestra atención, y las que motivaron el proyecto Abriendo Puertas, con clases de castellano y catalán y actividades para las mujeres de otros países con deseos de integrarse mejor en nuestra sociedad. Aunque también hubo algunos profesores y alumnos varones en el grupo de las tardes, la mayor parte del proyecto estuvo protagonizado por un numeroso colectivo de mujeres. Más allá de las clases se dio una relación hermosa de amistad, acompañamiento y apoyo mutuo entre profesoras y alumnas.
Las mujeres del equipo de ARSIS, en Badalona. 
En nuestro proyecto de inserción laboral, ARSIS Empleo, las mujeres también han tenido un papel principal, tanto las orientadoras como las usuarias. Las mujeres son muy proactivas buscando empleo, quizás porque están movidas por una necesidad urgente no sólo de sobrevivir ellas, sino de mantener a sus hijos y familias. Podríamos contar historias tremendas de dolor y superación personal, y también de esperanza y heroísmo, entre estas mujeres. Cada vez que una de ellas consigue un trabajo, o logra mejorar su situación personal y familiar, lo consideramos un triunfo y un poderoso motivador para seguir adelante.
Grupo de alumnas de gimnasia con su profesora. 
Nuestra misión es ayudar a las personas más vulnerables de nuestro entorno, y es cierto que a menudo estas personas son mujeres, por eso queremos estar a su lado siempre. Pero también hemos descubierto que las mujeres son personas con una fortaleza y unos recursos inmensos. Muchas veces, lo único que necesita una mujer es que le retiren los obstáculos y los impedimentos. Que la dejen ser libre y crecer. Lo mejor que podemos ofrecerle es una puerta abierta, una mano tendida y una oportunidad. El resto, ella sabrá cómo hacerlo.

Proyecto humanitario

En los inicios de ARSIS, optamos por enfocarnos más en la educación y en la formación. Creíamos, y seguimos creyendo, que es mejor “dar la caña y enseñar a pescar” que dar el pescado, simplemente. Nuestra acción era más social que asistencial.
 
Pero en los últimos años, sobre todo después de la crisis del 2008, hemos visto la necesidad de replantearnos algunas actividades. Por un lado, las ayudas que recibíamos se redujeron mucho, y esto nos obligó a recortar gastos, personal y también, con pena, proyectos. Por otro lado, la emergencia social y el aumento de la pobreza nos empujó a iniciar otras tareas. Siempre hay que ser realistas y comprender que no siempre podemos abarcar todo cuanto querríamos. Las ONG debemos recordar que no podemos “salvar” a toda la humanidad, pero también nos hará bien recordar aquel antiguo refrán del Talmud: “quien salva una sola vida está salvando a toda la humanidad”.
 
Donación de alimentos patrocinada por la empresa Akzo Nobel.
 
En los últimos años, desde que estamos en el barrio del Parque-Vila Olímpica, en estrecha colaboración con la parroquia de San Félix, nos hemos volcado en el que llamamos Proyecto Humanitario. El proyecto lo llevan a cabo voluntarios, dirigidos por un coordinador, y tiene dos vertientes: una asistencial y otra de integración. Por un lado, ofrecemos ayuda básica a familias y personas sin recursos. Se les dan lotes de alimentos y productos de higiene cada quince días. Por otro lado, se ofrece a quienes lo deseen un servicio de acompañamiento para la inserción laboral, que incluye coaching personal, bolsa de trabajo, derivación a cursos y talleres formativos y, en algunos casos, asesoría legal.
 
Donación de leche.
Este proyecto nace, como todos los de ARSIS, como respuesta a una necesidad acuciante. Y no lo hacemos solos, sino con la parroquia del barrio. La parroquia aporta locales, espacio y voluntariado. ARSIS aporta la figura del coordinador, recursos para comprar material y comida, método y equipamiento, más el medio de transporte: nuestra furgoneta. Los alimentos llegan del Banco de Alimentos y otras donaciones, los productos de higiene de la Fundación La Nau. Además, recibimos algunas subvenciones públicas y privadas, y donativos de particulares.
Recaudación de alimentos entre los empleados de la empresa HCC Global.
Así es como podemos ayudar a más de cien familias cada año (a veces han llegado a 200). Esto supone entre 300 y 400 personas, entre ellas hay un buen número de menores y bebés. Unas cincuenta son personas sin hogar.
¿Cuál es el perfil de estas personas? Muy variado. No todas son inmigrantes, aunque estos suponen más de la mitad. Muchas son familias afectadas por la crisis ―paro, falta de ayudas, cargas familiares e hipotecas―. No llegan a final de mes y la ayuda alimentaria descarga la economía familiar y completa su menú diario. Otras son personas mayores que viven solas, con una pensión mínima que no les alcanza para vivir con dignidad. Hay también algunas madres solas con hijos a su cargo, y los sin techo, que viven en parques o en fábricas abandonadas, recogiendo cartones o mendigando. Muchos de estos presentan problemas añadidos, como alcoholismo o consumo de drogas.
Los numerosos parques de la Vila Olímpica son el hogar de muchas personas sin techo.
La acción con estas personas da pie a una profunda reflexión. Es duro ver cómo la pobreza se hace crónica en muchas de ellas, y la enorme dificultad que tienen para salir de esa situación. En algunos casos su deterioro físico y mental debido a las adicciones les incapacita para poder trabajar con regularidad. Pero otras veces logramos que algunas de estas personas encuentren trabajo y, poco a poco, puedan salir del hoyo. Cuando menos, siempre podemos ofrecer calidez humana, una sonrisa, una mirada que los dignifique y les recuerde que no están completamente solos. Y esto, muchos lo valoran.

El SAI, atención a la infancia

Nuestro Servicio de Atención a la Infancia, SAI, nació en Badalona a raíz de una  conversación con nuestra patrona Maite Arqué (que entonces era alcaldesa de la ciudad) y uno de sus cargos de confianza.
Fue él quien nos sugirió hacer algo con los niños que sufrían maltrato. Del mismo modo que hay servicios para atender a mujeres víctimas de violencia, es necesario ofrecer ayuda psicológica a los menores que han sufrido abusos, maltrato o negligencia en su hogar.
 
Dibujo de uno de los niños del SAI: así ve su hogar ideal.
 
Nos plantearon una necesidad, quisimos dar una respuesta. En seguida hablamos con las psicólogas que ya trabajaban en ARSIS, una dirigiendo el centro infantil y la otra en el proyecto de mujeres inmigrantes. Las dos se entusiasmaron con la idea e hicieron una propuesta. La convertimos en proyecto y solicitamos ayudas para poder ampliar los horarios de estas trabajadoras y contratarlas para este servicio.
Así nació el SAI en el año 2004. Tal como lo concebimos, la finalidad del proyecto era esta:
Este proyecto desea crear un servicio de apoyo a la infancia que sufre violencia en su ámbito familiar. El servicio ofrecerá atención personal, apoyo, terapia psicosocial y una orientación y trabajo con las madres o tutores de los niños atendidos.
Con este proyecto, ARSIS quiere ayudar a paliar el dolor y las carencias que sufren los niños y adolescentes ―e indirectamente, sus familias― maltratados o en riesgo, ofreciendo un servicio prácticamente inexistente en Badalona y sin el  coste que supondría para presupuestos familiares muy reducidos.
 
Una familia numerosa, dibujo de otro de los niños atendidos.
Objetivos del SAI:
  • Crear un servicio de atención y orientación psicosocial para niños y familias que presenten casos de violencia, maltratos o abusos.
  • Atender a unos 100 beneficiarios durante el primer año.
  • Crear una red de cooperación y apoyo a la infancia entre los diversos agentes sociales públicos y privados para no dejar desatendido ningún caso de violencia que se pueda presentar en la ciudad.

Ester, la primera psicóloga del SAI, en su despacho de Badalona.

Logramos varias ayudas, del Ayuntamiento, la Generalitat y el entonces Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales (las ayudas con cargo al IRPF anual). El proyecto empezó con dos psicólogas, luego se añadió una tercera y llegamos a atender muchos casos. Un servicio como el nuestro era único, pues ofrecíamos una hora de atención semanal, igual que una consulta privada, totalmente gratuita y además por un tiempo indefinido, en función de la necesidad de cada niño.
 
Alexandra y Davinia, iniciadoras del SAI en Barcelona.
 
Desde entonces, el SAI ha funcionado ininterrumpidamente (¡son ya 15 años!). Hemos cambiado el equipo humano al trasladarnos a Barcelona, pero seguimos trabajando en la misma línea. Los niños vienen contentos, pues encuentran un espacio acogedor, una presencia cálida y un lugar donde pueden expresarse libremente y, poco a poco, sanar sus heridas emocionales y aprender a utilizar sus propios recursos para salir adelante y crecer.
 
Los niños pueden expresar sus emociones en un ambiente de respeto y libertad. 
Las familias están contentas. Y los servicios sociales que nos derivan la casi totalidad de los casos también. Este es el testimonio de la jefa de servicios educativos del distrito de Sant Martí:
«Queremos dejar constancia de la necesidad y la profesionalidad con la que la Fundació ARSIS está dando apoyo al alumnado de San Martín que ha sufrido maltrato o abusos. Este espacio terapéutico es único, ya que los servicios públicos priorizan actualmente el trastorno mental grave. El alumnado que padece estas situaciones destructivas queda sin atender por parte de ningún dispositivo. Hemos tenido la suerte de disponer del servicio gratuito de la Fundación ARSIS que, a través de su Servicio de Atención a la Infancia (SAI), ha atendido un número elevado de niños y adolescentes sin recursos económicos que están sufriendo o han sufrido estas situaciones. La existencia del SAI de la Fundación ARSIS responde a una necesidad real y su profesionalidad es sumamente valiosa.» 
Y aquí, algunos testimonios de los menores:
«Me gusta ir al psicólogo porque me divierto con Davinia.  Jugamos, hablamos y nos lo pasamos bien. También porque es divertida, aunque a veces tengo pereza de venir porque estoy cansado. Aunque a veces venga triste ella lo que hace es ayudarme cuando estoy decaído para estar contento y también para ayudarme a recordar recuerdos del pasado G., 12 años.
«Nos ayuda a mejorar nuestro comportamiento familiar en las peleas entre nosotros, la relación con hermanos y madre y a sentirnos mejor. Nuestro comportamiento ha mejorado.» V., 15 años.
«No me convencía ir al psicólogo porque pensaba que no podría arreglar ningún problema de mi vida. Pero con el paso de las sesiones me he dado cuenta que sí, porque me desahogo y expreso todo lo que siento y me quedo más relajada. Me aconseja cómo solucionar los problemas familiares.» S., 17 años.
 
 
Con el proyecto SAI, ARSIS ha trabajado con uno de los grupos más vulnerables y que sufren, a menudo en silencio: los niños y adolescentes que sufren en su hogar, debido a situaciones familiares de violencia o desestructuración. La tarea de las psicólogas no se ha limitado a los niños, sino también a sus familias, especialmente a las madres, padres o tutores. Entendemos que no podemos mejorar la vida de una persona aislada si no se ayuda también a su entorno más próximo, que es donde se origina el problema. Ayudando al menor, se puede llegar a mejorar el ambiente de toda la familia.
 
Davinia y Mireia, psicólogas actuales del SAI.

Pesebre viviente

En 1996 la parroquia de San Pablo de Badalona, junto con ARSIS, montó su primer pesebre viviente con un grupo de niños y familias del barrio. La actividad entusiasmó a los participantes y gustó tanto a los vecinos que decidimos repetir.
 
A raíz de esta actividad se formó el grupo Proa al Vent, formado por voluntarios, artistas, jóvenes y mayores que participaban en el pesebre y en otra obra que se ofreció en Pascua: El camino de alegría.
A través del teatro, la mímica y la música se pueden expresar muchas emociones y valores humanos. Personas que quizás no sean especialmente religiosas se sienten atraídas por los personajes protagonistas del pesebre: una jovencita de aldea, un carpintero, una anciana madre, unos pastores, unos astrónomos despistados venidos de lejos… El drama de la persecución y la migración, el Dios que se hace niño, la grandeza de lo pequeño, el valor de los humildes, los que hoy llamaríamos excluidos socialmente, o minorías marginadas, son hechos que destacan en esta obra. La belleza de los escenarios, junto con la música y las reflexiones, permiten ahondar en una visión diferente de la Navidad, muy lejos del consumismo y el frenesí de fiestas al que estamos acostumbrados.
El pesebre viviente se representó durante ocho años en la plaza de la parroquia de San Pablo, y algunas veces en el interior del templo, para evitar las inclemencias del tiempo. Los hermosos decorados fueron obra de los pintores, miembros del Cercle de Belles Arts de Badalona, Francesc Martínez y Jaume Chaler. Las voces de las grabaciones contaron con dos locutores excepcionales: Joan Viñas y Ester Romero Truñó, así como varios locutores de Ràdio Estel.
 
 Con esta bonita imagen de la huida a Egipto os deseamos una Feliz Navidad.

Concurso literario para jóvenes

 
La última actividad que organizamos antes de marchar de Badalona fue un concurso de relato para jóvenes. Una de las patronas de ARSIS es escritora y, con un grupo de tres amigos, también escritores, decidió llevar más allá su pasión literaria y proyectarla en el campo social, especialmente entre los jóvenes. Así es como surgió la idea de convocar el I Concurs de Relat Jove de Badalona. Contactamos con un escritor de Badalona que ha publicado varias novelas juveniles y es profesor de instituto, y él nos orientó mucho a la hora de redactar las bases y promocionar el concurso. Contactamos con una empresa que se entusiasmó con el proyecto y se ofreció como mecenas para aportar la dotación de los premios y organizar el evento de entrega. Fue ANUDAL SL. Su presidenta, Ana Núñez, también formaría parte del jurado, junto con nosotros.
 
 
 
La convocatoria fue un éxito. Escribimos a todos los institutos de secundaria de Badalona presentando el concurso y sus dos modalidades, para chicos de primer ciclo y segundo ciclo de ESO. Pronto comenzaron a llegar los relatos. Algunos sorprendentemente buenos, y escritos con una gran madurez y calidad estética. Todos ellos, sin embargo, evidenciaron que ¡tenemos una generación de jóvenes sensibles, inquietos e imaginativos! En estas iniciativas es cuando se atisba mucha esperanza en los jóvenes que van creciendo…  Como siempre, no fue fácil decidir a quién premiábamos. Claramente había varios relatos excelentes, el problema fue decidir cuál de ellos se llevaba el primer premio, el segundo, el tercero… Finalmente, la decisión fue democrática y por mayoría.
 
 
El acto de entrega de los premios se hizo en junio 2010, en la parroquia de San Pablo. El templo se convirtió en una sala de actos que se llenó de jóvenes: los concursantes, sus amigos, compañeros, familiares… Decidimos, además de los premios, dar un diploma de honor a todos los participantes, y esto lo agradecieron mucho. Al evento invitamos al regidor de cultura y al regidor de solidaridad del ayuntamiento de Badalona, que asistieron muy contentos.
 

 
Días más tarde, algunos de los chicos premiados fueron invitados a una tertulia en Ràdio Ciutat de Badalona, en la que participaron con mucho desparpajo e ilusión. Dejaron muy clara su pasión por escribir y transmitir experiencias… y también el hecho de que, por amar la literatura y la escritura, se sienten bastante “bichos raros” entre sus compañeros, todo hay que decirlo. Pero sentirse diferentes no los acobarda ni apaga su amor por las letras y el arte. ¡Y esto es hermoso!
 
 

El Locutorio del Raval

En el año 2003 nos vino a ver un grupo de mujeres ecuatorianas. Querían montar un locutorio, y sabían de uno que se desmantelaba en Barcelona, vendiendo su material por muy poco precio. Pero necesitaban un paraguas legal e institucional para su iniciativa. Desde ARSIS decidimos ayudar a estas emprendedoras. Nos sentamos a planificar y hacer cálculos y buscamos local. En seguida lo encontramos, justo enfrente de la plaza de la parroquia, en un chaflán donde había habido una frutería. ¡Era el lugar perfecto!
 
Vista del locutorio, en el chaflán de la plaza de la parroquia.

Iniciamos gestiones, trámites de licencias, obras… Con la ayuda de nuestra abogada voluntaria regularizamos los papeles de las mujeres que iban a ocuparse del establecimiento. En pocos meses abrimos: El Locutorio del Raval fue el primero y el único del barrio, y desde sus inicios fue un negocio rentable. No sólo brindó servicios a los inmigrantes ―llamadas a bajo coste, Internet, fax― sino a los vecinos de siempre. La integración de esta actividad con el entorno fue total y natural. Y cada mes empezamos a ingresar unos beneficios que, durante años, ayudaron al sostenimiento diario de la Fundación.
 
Nuestra primera trabajadora e impulsora del locutorio.
 
 
El locutorio aportó un triple beneficio. Para las mujeres que se ocuparon de llevarlo, les pudimos dar empleo y seguridad económica: en un periodo de 7 años dimos trabajo a diez. Para el barrio supuso un servicio de comunicación a bajo coste, además de un punto intercultural de encuentro; más del 30 % de la clientela era autóctona. Y para ARSIS supuso una entrada que nos permitió funcionar con menos tensiones de tesorería (esperando las subvenciones anuales) y mantener nuestros proyectos en épocas difíciles.
 
El locutorio, en plena actividad.
 
Con el locutorio aprendimos qué significa funcionar con los criterios humanitarios de una ONG y con la visión racional de una empresa. Vimos que se puede combinar la productividad con la humanidad; que la empresa no está reñida con la solidaridad y que, si queremos ayudar a las personas, lo más importante es darles una oportunidad para ser responsables y crecer. El trabajo dignifica la vida de mucha gente. El locutorio también nos enseñó a capear con la complejidad que supone gestionar un equipo humano muy diverso.
 
Grupo de chicos del barrio delante del locutorio.